sábado, 10 de marzo de 2012

Nuestra “eternidad”.



Hemos perdido la eternidad.
¡Qué rápido se nos pasó!
Nuestro querer en el aire se disolvió,
sus corolas marchitaron
como una triste flor en medio del pantano.

Entre mis manos se apagan las estrellas,
en ellas se escapa el aire.
Ya hace tanto tiempo
que tus ojos esquivaron a los míos.
Que tus besos son negados.
Tu mano ya no embona en la mía.

Eras tan presente en mis latidos,
te sentía tan cerca, como la abeja a la flor.
Creí que así como cada día sale el sol,
que así siempre estarías...
¡Qué nunca te irías!
Y hoy herido, cual animal salvaje,
cae ante mis pies tu recuerdo.


© Marco A. Ramírez A.
De mi obra: Cuando habla el corazón
No. de registro: 03-2015-052510340800-14
Todos los derechos reservados.
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3 comentarios:

Joyce M. Medina Celi dijo...

Muy Bueno :) , no existe amor sin final. Tus palabras tocan y te hacen participe de las frases. Me gustó
Saludos, gracias por escribir,
Joyce M. Medina Celi
El dédalo de mi otro yo.

Lee Erick dijo...

Me gusto mucho tu poema es exelente :)

Selene Luna Aeterna dijo...

He dado por casualidad con tu blog, me encanto, felicitaciones,ya tienes una seguidora mas=)
Cuando gustes, y sin compromiso, te invito a dar un paseo por mi humilde morada Nocturnal Memories http://nocturnalmemories.blogspot.com.ar/
Desde ya, siéntete como en tu casa y espero disfrutes de mis escritos. Bellas y eternas lunas .