lunes, 23 de enero de 2012

Su espera.


Guardó en sus bolsillos
fragmentos de la luna,
en sus memorias salobres
el rumor de su mirada.

Le miró en silencio,
no atinaba qué decirle.

A la sombra de sus ojos
su esperanza germinaba.
Sus cabellos de amapolas
sus sentidos extasiaban.

Con los labios empapados
de silencios y dialectos desconocidos
todo a ella decía,
aun con los ojos cerrados
siempre le reconocía.

Efebo de mil auroras,
caballero silente,
quien aun sabiéndole negada,
nunca desistió en sus ansías.

Y hoy postrado ante las horas
que ha invertido en su espera:
se sacude los ocasos
y le toma en su abrazo.



© Marco A. Ramírez A.
De mi obra: Palabras dormidas.
No. de registro: 03-2011-121611360400-14.
Todos los derechos reservados.

1 comentarios:

Priscila ♥ dijo...

Bellisimo poema.
Escribes excelente, me encanta el vocabulario que usas Marquito♥ :)