jueves, 19 de enero de 2012

Desamor.


Un día más, un día menos...
¡Qué más da! Si lo paso alejado de ti.
Aún recuerdo los días en que paseamos, 
todo el cariño que te di,
los momentos que compartimos
y el dolor que al marcharte sentí.

Desde el momento en que de mi vida te alejaste
todo en mi mundo se vino abajo,
dolor, sufrimiento y amargura en mi corazón depositaste
y, a mí, en esclavo del dolor me transformaste.

La razón de mi existir contigo se marchó, 
la luz de mi alma y la fuerza de mi ser, 
la alegría de mis venas y el calor de mi cuerpo:
con tu adiós todo se acabó.

He muerto en vida.
Convertido en cenizas mi amor se ha quedado,
y palpitando en mi ser una angustia terrible
que consumiendo mi alma ¡se siente invencible!



© Marco A. Ramírez A.
De mi obra: Palabras dormidas.
No. de registro: 03-2011-121611360400-14.
Todos los derechos reservados.

1 comentarios:

CONNY dijo...

Hola mi amigo, hace tiempo que no te leia, pues te has alejado un poco..Hermoso poema triste, pero me llego al corazon. Un beso nooo tres.