miércoles, 20 de junio de 2012

Yo no soy aquel.


Tantas veces se me ha dicho que no encajo en este mundo,
que no existe el engranaje donde pueda yo embonar.
Pues yo escucho el silencio y observo el vacío.
No me postro ante la gente. No esclavizo al más débil.
No predico que es mejor ser bello que llevar inteligencia.
Avanzo por un camino que no va en línea recta
alzando hoy la voz contra el injusto.
Yo no vendo mi alma al mejor postor,
ni me encierro en mí mismo.
Cuando ya no hay salvación
no adoro a un falso Dios.
No me miro en los otros ni busco la aprobación
de aquellos que se hacen llamar "cultos".
La noche es mi compañera, la luna mi amante.
No abro oídos a las voces que a las masas idiotizan,
que buscan la sumisión de sus espíritus.
No sucumbo a las modas.
No voy de puerta en puerta buscando adeptos.
No pido que se me siga, no necesito de nadie más,
solo de mis propias fuerzas.
No vivo en el corazón de miles,
pero sí en el corazón de los mejores.


© Marco A. Ramírez A.
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jueves, 24 de mayo de 2012

Encuentro.



Aún no ha salido el sol,
remembranzas de tu amor
brotan a punta de mi interior.

Y mis ojos ya te buscan,
mis sentidos te reclaman...
Se enredan entre la higuera
los recuerdos que hoy se niegan
a doblegar su legado.

Con mis ansias te recorro,
de principio a fin,
cual río que no deja
ninguna parte seca...

Con la humedad de mis ganas,
sobre tu cuerpo voy trazando
el relieve que descubre
el horizonte en tus sentidos.

Y estas manos impacientes
van bajando por tu pelo,
por tu cara y tu pecho.

Me detengo en tus senos
y los muerdo y acaricio
y los rozo con cariño:
con mis labios bebo de ellos
el elixir de la vida...

Te tomo de la cintura,
aleando nuestros cuerpos
y mis labios a los tuyos,
en un largo y dulce beso.

Te recuesto en la cama:
la mirada se me pierde 
en tus ojos de amapola,
y mi tacto hace escala
en tu vientre de algodón.

Mis manos que finalmente
han llegado hasta la puerta
que separa a tu carne 
de lo etéreo y tu alma.

Vas sintiendo en tus entrañas
esa inmensa excitación
y me pides no detenga
nuestros cuerpos impacientes.

Hoy de tu inocencia
ha surgido una mujer...


© Marco A. Ramírez A.
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domingo, 13 de mayo de 2012

En una tarde de abril.


En una tarde de abril,
no recuerdo bien el día
y el año, vagamente.

Los rumores van golpeando 
lentamente mis memorias.
Y yo solo atino a recordar 
que era uno de esos días
en el que el pequeño lago
me llamaba a sus espejos.

Uno como tantos días,
donde yo andaba sin andar,
caminando sin sentido...

Tantas veces me miré 
en sus aguas, sus corrientes...
mas al hacerlo en esta ocasión,
en sus profundidades,
solo vislumbré a un extraño
ya sin vida en sus ojos,
de mirada perdida,
de sentidos extraviados
sobre un cuerpo cansado,
y un cabello marchito.

“Pronto estaré en edad
de jubilarme de esta vida”
—comprendí.

Miro a mis espaldas
el correr de los años pasados,
el reflejo de todo aquello
que no logré concluir.
Todas las personas
que en mis memorias
han sido enterradas
y en sus profundidades:
mueren.

¡Asesino! A esto he llegado:
he perdido sus recuerdos,
he matado todos mis sueños...

Y aun cuando ya no me reconocía,
no pregunté de quién
se trataba, pues la respuesta,
a sabiendas, conocía.

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miércoles, 11 de abril de 2012

Aglomeran en tu figura maravillas...



Aglomeran en tu figura maravillas.
Las auroras lejanas
irrumpen a través de tu mirada.
Vagan errantes,
perdidos en el rumor de tu presencia,
los destellos de un olvido.
Ante el garbo expresado por tus curvas,
necias de mostrar tu grado de mujer,
vuelan sobre tu alma pájaros de fuego.
Y a la sombra de tu ausencia
se marchitan pétalos de noche.
Palidecen los trazos que. en vano, intentan
representar el atlas de tu cuerpo:
ante tal grandeza, nada es suficiente...


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sábado, 10 de marzo de 2012

Nuestra “eternidad”.



Hemos perdido la eternidad.
¡Qué rápido se nos pasó!
Nuestro querer en el aire se disolvió,
sus corolas marchitaron
como una triste flor en medio del pantano.

Entre mis manos se apagan las estrellas,
en ellas se escapa el aire.
Ya hace tanto tiempo
que tus ojos esquivaron a los míos.
Que tus besos son negados.
Tu mano ya no embona en la mía.

Eras tan presente en mis latidos,
te sentía tan cerca, como la abeja a la flor.
Creí que así como cada día sale el sol,
que así siempre estarías...
¡Qué nunca te irías!
Y hoy herido, cual animal salvaje,
cae ante mis pies tu recuerdo.


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miércoles, 22 de febrero de 2012

Soledad.



Duele estar en la lobreguez de su amarga soledad
buscando y rebuscando entre las paredes de su cuarto;
mas ella ya no está ahí, no, ya no, ella ha marchado
al horizonte con el eco de la promesa de un futuro mejor.

Ahora solo le queda -tristemente, lo admite-, añorar
lo que alguna vez quiso fuera para sí,
pero que terminó solo como una ilusión más.

Y allí solo queda el vacío de su ser: en su almohada
el perfume de su cabello, 
en el colchón el relieve de su cuerpo... 

¡Qué si la tuvo y no le tuvo, si fue suya o no!
Cambió su cabello, su manera de vestir...

Esta noche ante él descansa un viejo camino,
que tantas veces ha cruzado en su pasado.
Lo andará, caminará por las calles, avenidas y bulevares...
¡Qué importa si son sin salidas!
En su vida ya no hay un sentido. 

¿Qué esperas, Muerte?

Ve a por él. ¡Llévale!
Ya se han apagado sus ganas de avanzar,
ha perdido sus colmillos,
ahora solo es un lobo 
que no puede más luchar...


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sábado, 18 de febrero de 2012

Rosas negras.


Las rosas rojas, que cauterizaban con sus pétalos
las heridas que antes de ellas existieron,
ahora se han tornado negras,
negras como el mar profundo,
negras como el tiempo absurdo
que ha arrastrado al olvido
tus promesas no cumplidas.
Poco a poco han muerto sus pétalos,
han caído ya marchitos.
Y con mil hojas de alambre,
recatándose en las sombras,
tu mano atravesó mis entrañas.
Y tus mentiras valían mi vida.


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viernes, 17 de febrero de 2012

Verso libre.


Que el arte antiguo ya ha muerto,
que ya no hay más sonetos
tan solo tristes bocetos
que nunca tocan su puerto.

Que no existen más Quevedos,
Garcilasos ni Nerudas.
Se han rendido sus denuedos
al beso del nuevo Judas:

el llamado verso libre
que a los versos ha robado,
poco a poco, su calibre.


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viernes, 10 de febrero de 2012

Historia de amor.


Es la historia de un lugar, 
de un maravilloso reino,
donde una dulce Princesa 
ha cumplido ya sus sueños.

La historia de un caballero
que a caballo ha cruzado,
en busca de su amada,
cada uno de esos reinos.
Es su historia de andares, 
de tantas guerras libradas.

El comienzo de un amor,
de un amor interminable,
como pocos conocidos.
Donde no hay final feliz,
sólo el más indicado.
Donde dos enamorados
comienzan a resistir.


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domingo, 5 de febrero de 2012

Profirieron sus labios...


Profirieron sus labios ese himno gigante,
ése donde comenzaba por su nombre
y terminaba con un “te quiero” gastado.
Adornaba al viento con palabras practicadas,
con susurros que a su oído no alcanzaban;
ataviaba a la lluvia con zalemas simuladas.
Tenía bien perfeccionada la rutina:
una pregunta, un ósculo, una mirada fingida,
un abrazo, un “te amo” y un olvido al final...
Mas sus labios no lograron disfrazar
la verdad que sus ojos reflejaban
ni su piel logró ocultar el frío de su corazón,
menos aun sus besos o sus caricias
lograron engañar a su instinto.


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sábado, 28 de enero de 2012

Sobre su cuerpo...


Sobre su cuerpo desnudo
flotan todos y cada uno
de mis besos. Su piel
llena el vacío de mi ser.

Cual calígine nocturna,
entre anhelos camuflada,
desciende sobre este cuerpo
de su amor fresco rocío.

Grabadas sobre mi pecho
las siluetas de sus manos,
cicatrices del deseo
que en ella he apagado.

Delgada sombra de espiga,
entrando por mi pupila,
en mi corazón se enreda
haciendo en mí su guarida.

La humedad de sus ganas
destila por mis entrañas.
Sobre barcazas de alma
navega aguas corporales.


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viernes, 27 de enero de 2012

Sabes...


Sabes que te amo solo a ti,
que no hay nada más sagrado para mí
que el amor que te doy
con cada confesión.

Que cada día lejos de ti
solo vivo en el dolor
de no tener más tu sabor,
que cada noche que se extingue,
entre el eco de tu adiós,
es en mí el más cruel castigo.

Sabes que en mi pecho ya no hay pasión,
que ya no sé ni quién soy
cuando todo se va hundiendo
en el vacío de vivir sin tu cariño.

Que en mi alma no hay más calor,
solo esta triste ocasión,
por la que mis lágrimas al caer,
en su fila a lo desconocido de no ser,
asfixiando a mis anhelos,
devoran el aire a mi alrededor...

Sabes que jamás encontraré el consuelo
a la amargura que llevo en el corazón,
pues ahora me he perdido
en un mundo de tristezas y agonías,
mas aún te recuerdo
en cada una de mis fantasías...



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jueves, 26 de enero de 2012

Parte de mí.


Le miro a través de la ventana
cual rocío que viene y viste
el pasto en las madrugadas.
En un eco, en un susurro,
incluso en mi propia voz,
cuando vuelven las palabras al viento,
entre suspiros y exhalaciones,
me es posible escucharle.
Le veo en el reflejo que se forma
con cada gota de lluvia,
en el polvo que arrastra
la ventisca en su partida.
Admiro copias de su garbo
en el danzar de las hojas.
Le siento justo a mi lado,
aun cuando no está presente,
como si una parte de mí
en ella se encontrara,
como si yo fuera incompleto
cuando no está aquí.
Ahora comprendo
que razón alguna había
al decir que las mujeres
fueron, todas ellas, hechas
de una costilla;
pues ella de alguna de las mías
de seguro ha sido hecha.



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miércoles, 25 de enero de 2012

Trozos de papel.


I
Trozos de papel,
cual espinas de rosa,
graban sobre su piel
el amargo sin sabor
de esa duda dolorosa
de saber qué es el amor.

II
Trozos de papel
de un amor por siempre fiel,
en plegaria a ser feliz,
quien a golpe de caricia
borra todo lo gris
de la ominosa injusticia.

III
Trozos de papel,
empapados de crueldad
y amargo sabor a hiel
por la triste realidad
de saber que aunque lo pida
no estará más en su vida...



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lunes, 23 de enero de 2012

Su espera.


Guardó en sus bolsillos
fragmentos de la luna,
en sus memorias salobres
el rumor de su mirada.

Le miró en silencio,
no atinaba qué decirle.

A la sombra de sus ojos
su esperanza germinaba.
Sus cabellos de amapolas
sus sentidos extasiaban.

Con los labios empapados
de silencios y dialectos desconocidos
todo a ella decía,
aun con los ojos cerrados
siempre le reconocía.

Efebo de mil auroras,
caballero silente,
quien aun sabiéndole negada,
nunca desistió en sus ansías.

Y hoy postrado ante las horas
que ha invertido en su espera:
se sacude los ocasos
y le toma en su abrazo.



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domingo, 22 de enero de 2012

En ti, por ti.


Hoy quiero decirte
que tú eres la flor más bella, 
la estrella más brillante
en todo el firmamento.
Que justo en el momento 
en que coloco la cabeza
en mi almohada,
tú, eres lo primero 
que a mi recuerdo llega,
que cuando se hace el día
es porque ya has abierto
tus lindos ojitos;
si el viento con dulzura sopla 
es por un suspiro que has exhalado;
si el cielo de grises se viste y nubla
es por la tristeza de una lágrima
que en tu corazón habrá nacido.
Que si el Sol brilla intensamente
es porque en él
tu sonrisa se refleja.
Si en cada noche 
nace la Luna 
es para poder 
tu belleza alabar... 
Que al mirarte 
los luceros en la aurora 
giran, gritan, corren, cantan 
y algunos de ellos bajan 
y anidan en tu cabello, 
muchos otros se conforman 
con solo poder ser 
en las noches tu arrullo... 
Y la razón es porque
todo lo bueno y bello
de este mundo 
sólo en ti y por ti nace:
¡Eres maravilla, eres realidad,
eres mi Deidad, 
mi Niña hermosa!



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sábado, 21 de enero de 2012

Princesa.


Por las noches, en mis sueños,
te respiro: sigilosa y peregrina...

Te veo en el balcón de mi mente
tan bella, tan hermosa, tan radiante…
pareces dulce Princesa,
con tu vestido de nardos,
zapatos de caracolas
y la luz de las luciérnagas
enmarcando tu silueta…

Tu cabello,
regado sobre tu espalda y tu cuello,
bañando tus tersos hombros:
desemboca en tus pechos.

La luz de tu mirada,
proyectada por tus ojos,
por esos ojos fijos,
tan profundos, seductores,
apaga hoy las tinieblas
de no tenerte a mi lado.

Van tus labios de grana ardiente, 
gajos del fuego del mismo sol,
provocando que me hunda en un mar 
de desconocidas sensaciones:
valor, ansiedad, amor, entrega total…


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jueves, 19 de enero de 2012

Desamor.


Un día más, un día menos...
¡Qué más da! Si lo paso alejado de ti.
Aún recuerdo los días en que paseamos, 
todo el cariño que te di,
los momentos que compartimos
y el dolor que al marcharte sentí.

Desde el momento en que de mi vida te alejaste
todo en mi mundo se vino abajo,
dolor, sufrimiento y amargura en mi corazón depositaste
y, a mí, en esclavo del dolor me transformaste.

La razón de mi existir contigo se marchó, 
la luz de mi alma y la fuerza de mi ser, 
la alegría de mis venas y el calor de mi cuerpo:
con tu adiós todo se acabó.

He muerto en vida.
Convertido en cenizas mi amor se ha quedado,
y palpitando en mi ser una angustia terrible
que consumiendo mi alma ¡se siente invencible!



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lunes, 16 de enero de 2012

Su sonrisa disfrazaba...

Su sonrisa disfrazaba
lo que sus ojos decían.
Sus labios la traición
con un beso sellaban.

Su voz el viento confundía
con el trinar de las aves.
Sus pupilas se me hundían
en la mente cual cristales;

como la espada al rendido
clavaba en mí su mirada,
sus dedos sobre mi espalda
cortaban cual mil cuchillos.

La traición era el lenguaje
que su cuerpo conocía,
el engaño la razón
que encendía su corazón.



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viernes, 13 de enero de 2012

Vivir sin ti.


Argumentos colocaste sobre la mesa:
Que no te entendía, dijiste,
que éramos agua y aceite,
que eras norte y yo era sur,
que todo fue un error.

Me pediste que te olvide,
que me alejara de ti.
Mas no será tan fácil:
no es posible caminar
en contra del destino,
no se puede arrancar
del corazón la fe.

Desde tu ausencia mi alma es muda,
mis brazos solo miedos acunan,
las lágrimas hacen fila
al borde de mis pupilas
y mi cuerpo solo exhala el dolor
de saberte a mí negada.

Si tú no estás conmigo no respiro,
no siento... no asimilo:
¡Qué difícil es vivir sin ti!




© Marco A. Ramírez A.
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miércoles, 4 de enero de 2012

Te extraño.


Te extraño
en cada segundo que estoy viviendo,
con cada lágrima derramada,
 cada sueño inventando
y en todas esas memorias
que circundan mis desvelos.

Te extraño
cuando la noche muere
entre las auroras de la alborada
y cuando cada día irrumpe
con el rumor de tu mirada.

Te extraño
cuando el arco iris
pierde sus colores
y en todas esas veces 
que tú llamas
a mi mente por las noches.

Te extraño 
como se extraña
a cada luna llena,
como se extraña
a la vida misma.


© Marco A. Ramírez A.
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domingo, 1 de enero de 2012

Capitalismo.


En mundo capitalista,
de nobleza en su esencia,
su virtud se tergiversa
en las manos de personas
que solo buscan riqueza:
Empresarios de la muerte,
lucrando el dolor ajeno
hunden países enteros
en la pobreza y el miedo.
Hinchan sus gordos bolsillos
a costa del hombre mismo.
Construyen su vasto imperio
sobre cimientos de sangre,
de miseria y sufrimiento.
Especulan con la vida
como mera mercancía.
No existe honor entre ellos,
no logran ver en el otro
ni a su hermano ni su prójimo,
solo pueden ver al próximo
que quiere usurpar su puesto...




© Marco A. Ramírez A.
De mi obra: Palabras dormidas.
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