sábado, 26 de noviembre de 2011

Llegaste tú.


En el efímero camino
que en esta vida yo he andado
escruté hondo en lo incierto de la noche,
oteé bajo el manto de la luz,
que se curva sobre el cielo,
buscando entre los escombros
de lo que solía ser un corazón
un rastro de aquello
que otrora le hizo palpitar.
Sobre el filo de la luna,
deshojando las estrellas,
cavilé largas horas, absorto, inmerso
en mis propios pensamientos,
bebiendo, de la copa del pasado,
los sorbos de añejas memorias.
Y esa mohína realidad
pensé la prisión de mi espíritu
por siempre sería,
mas queda y harto grácil,
sin preguntar
ni dejar asomo de duda,
a mi vida arribaste tú,
tú quien eres la que roza
la más clara perfección,
quien ostenta en su cuerpo
el océano de la noche,
donde bogan las estrellas
y se hunden mis miradas;
la que entrega en racimos
felicidad y alegrías,
y tala los negros pinos
donde anida la tristeza.


© Marco A. Ramírez A.
De mi obra: Palabras dormidas.
No. de registro: 03-2011-121611360400-14.
Todos los derechos reservados.

1 comentarios:

CONNY dijo...

Bello poema Marco Felicitaciones y un beso