viernes, 24 de septiembre de 2010

Tu adiós.



Perdido en mi habitación,
sintiendo en mi interior
los recuerdos de tu amor
ahogando el corazón,
viviendo sin vivir,
soñando sin dormir;
sin nada que entregar
sólo un dolor sin fin.

Hoy te vas, mi Amor,
te llevas mi ilusión...
hoy yo te veré marchar,
sé que ya no volverás...

Te entregué todo mi amor,
ilusiones y pasión...
pero no fue suficiente,
por desgracia no fui siempre
el hombre que merecías...

Hoy recuerdo aquel pasado
en que estabas a mi lado,
si pudiera regresar
volvería a aquel lugar
en el que ambos creíamos
que este amor no tendría final...

Hoy te vas, mi Amor,
te llevas mi ilusión...
hoy te veré marchar,
sé que ya no volverás...

La llama de nuestro amor
ardió con tal pasión
que ahora ya se consumió...

Perdóname, mi Amor,
no te supe amar,
lo siento de verdad,
no logré entregar
todo el amor que hay en mí,
todo lo que yo siento por ti...

Me arrepiento de  lo pasado,
sé que ya es tarde,
sé que te he perdido...
y hoy sólo quiero
que seas muy feliz.

Déjame recordar tu amor,
sé que sólo así podré vivir,
déjame recordar
todo lo que me hizo feliz...

Hoy te veré marchar
y sé que ya no volverás,
nunca volverás...
Por siempre en mí te llevaré,
aunque sólo tu recuerdo
en mí quedará...

Déjame recordar tu amor,
sé que sólo así podré vivir,
déjame recordar
todo lo que me hizo feliz...



© Marco A. Ramírez A.
De mi obra: Escritos, poemas y versos.
No. de registro: 03-2011-020810375700-01
Todos los derechos reservados.

2 comentarios:

Conny dijo...

Este poema lleva mucho dolor
una despedida que desgarra el corazon.
Hermoso escrito pero muy triste

J.ORS,H. dijo...

Hola Marco.
Se percibe el dolor de tener que decir adiós irremediablemente a quien no quisieras que se le alejase nunca de ti, pero sobre todo se siente la angustia que produce el considerarse causante de ese adiós porque sin querer no se supo aportar lo que necesitaba la continuidad de esa dicha… simplemente poesía, espero. Mis mejores deseos.