domingo, 26 de septiembre de 2010

Muñeca.


Tú sólo querías ser amada,
que nadie contigo jugara
y ahora que te sabes abandonada
en tu interior hay un volcán
de tristeza y soledad
que te hiere sin piedad...

Tú, “Muñeca”, sólo deseabas
sentir como elevaba
la temperatura de tu ser,
experimentar en cada poro de tu piel
la pasión de su amor,
sentir sus brazos rodearte,
su respiración en tu cuello,
que fuera más que un amante,
que fuera tu caballero...

Tú no querías ser muñeca de trapo,
alguien que sólo una vez se usa,
tú querías ser un barco
para navegar por los placeres
del océano de su cuerpo...
¡Mas qué error has cometido,
él sólo buscaba un momento,
un momento divertido...!


© Marco A. Ramírez A.
De mi obra: Escritos, poemas y versos.
No. de registro: 03-2011-020810375700-01
Todos los derechos reservados.

1 comentarios:

J.ORS,H. dijo...

Pobre muñeca!!!. He hay nuestro egoísmo. El deseo de sólo un momento de placer nos ciega sin importarnos ver o no ver los deseos de la otra persona… y a veces engañamos o despreciamos los sentimientos ajenos por nuestros instintos.
Bello escrito.