domingo, 19 de septiembre de 2010

Hasta pronto, amigo.



Has partido ya, amigo,

has dejado este mundo,

te has marchado a un lugar

que sabemos es mejor, donde no hay

más dolor, donde todo es felicidad...

Te nos has adelantado, es verdad,

has dejado en nosotros un vacío,

muchas dudas y de tu ausencia el frío...

pero debemos de recordar

que este camino que hoy tomas

para nada es el final...

sólo es una etapa más

de nuestra existencia; ya que ahora estás

en un mundo mejor, donde sólo hay paz.


Sé que no te gustaría que lloremos,

así que; perdónanos si lo hacemos;

sé que quieres que sigamos adelante

con una sonrisa y temple fuerte...

¡Te prometo que lo haremos!

Y que siempre viviremos

ayudando y queriendo a los demás

de la manera en que tú lo hacías...

No habrá más tristes ni grises días,

pues sé que desde el cielo tú nos cuidas.


¡Gracias por tu sincera amistad,

por todos los bellos momentos

que pasamos juntos;

gracias por ser un amigo incondicional!


Hoy no te digo adiós, no me despido,

sólo te digo hasta pronto, mi querido amigo...


© Marco A. Ramírez A.
De mi obra: Escritos, poemas y versos.
No. de registro: 03-2011-020810375700-01
Todos los derechos reservados.

4 comentarios:

Conny dijo...

Es un lindo poema amigo,
de mis ojos brotaron lagrimas
soy muy sentimental,
Gracias por tan maravilloso escrito.

Un beso

Anónimo dijo...

Expresas el sentimiento con tal belleza,
que se genera un nudo en la garganta.

Anónimo dijo...

simplemente hermoso!!! un abrazo.

J.ORS,H. dijo...

Fíjate, Marco. 17 años queriendo escribir unas letras a un amigo (sólo tenía claro que iría a buscarlo algún día sobre una nube de porcelana por donde el Sol nace, pero todo lo demás que siempre le hablaba desde mi interior no lo veía reflejándose en un papel, es más, he sido totalmente incapaz de escribir absolutamente nada en todo este tiempo) y hoy que por fin lo hago, a continuación leo esto tan bello que tienes tú. ¡Qué lástima cuando un amigo se va con toda la vida por delante! ¡Pero qué bueno saber que siempre está aquí, que nunca se fue!
Un cordial abrazo.